Rumanía es un destino ofrece una gran variedad de atractivos turísticos que van desde castillos medievales hasta paisajes naturales y urbanos llenos de historia. Y tiene a la ciudad de Bucarest como una metrópolis acaudalada de cientos de años de historia, llena de palacios soviéticos y la grandeza del siglo XIX.
Desde Bucarest, se puede viajar al norte a través de las montañas de los Cárpatos para llegar a Transilvania, región central y rural del país. Allí se puede visitar antiguos castillos en toda la región, de los cuales el más famoso es el espectacular castillo de Bran, ubicado en una colina a las afueras de Braşov. Es el que esconde la leyenda de Drácula.
Tanto las montañas como la costa del Mar Negro son los encantos naturales de Rumania. Los Cárpatos occidentales tienen la cueva de Scărişoara, con un enorme glaciar subterráneo. La costa del Mar Negro está llena de playas doradas y resorts para vacacionar.
En ese país vive desde 2020 Micaela Gómez @unaargentinaenrumania, quien habló en De Viaje con la Radio, el programa líder de turismo que se transmite los viernes por Keops FM 90.1 de La Plata. “El país en general es uno de los más baratos en cuanto a costo de vida de Europa”, afirmó. Según detalló, un alquiler promedio fuera de las principales ciudades ronda los 300 euros por un departamento de dos ambientes, mientras que los salarios mínimos parten de los 900 euros y el promedio llega a 1300 euros.
En términos turísticos, destacó que el destino gana terreno tras la pandemia. “Ha habido un boom turístico porque para el europeo es un destino barato, bonito y cerca. No te defrauda”, señaló. Desde ciudades medievales hasta playas sobre el Mar Negro y rutas de montaña, la oferta es amplia y todavía poco explorada por argentinos.
Entre los puntos más conocidos aparece el castillo de Bran, asociado a Drácula, aunque Gómez aclaró: “Es el lugar más turístico, pero no es lo más lindo del país”. En cambio, recomendó recorrer regiones como Transilvania, con “ciudades que parecen sacadas de un cuento, con calles empedradas y casas de colores”.

Para organizar un viaje, sugirió alquilar auto para mayor flexibilidad: “Las carreteras están aptas y te da libertad de manejar los tiempos”. El tren es una alternativa más económica, aunque con limitaciones fuera de los circuitos más turísticos. Sobre la duración ideal, fue clara: “Todos los días que puedas. En un mes no te aburrís, hay de todo”.
Además del bajo costo, la seguridad aparece como un diferencial. “Es un país muy seguro, las leyes son muy estrictas. Robás un caramelo y podés tener tres años de cárcel”, aseguró. También remarcó controles migratorios rigurosos: “No podés quedarte como turista ni trabajar en negro. Si no tenés los papeles en regla, te deportan”.
El clima es uno de los desafíos para quienes viajan o deciden instalarse. “En invierno llegamos a -20 grados. Es un frío muy duro y largo”, explicó. Sin embargo, la vida cotidiana no se detiene: “Aunque haga -15, la gente sale igual, va al parque, toma café. Hacen su vida normal”.