Claves para viajar y estar seguro

Antes de subirse a un avión y volar al exterior, es importante contar con cobertura. Pero la contratación debe ser consciente. Secretos para estar bien atentos.

A la hora de planificar un viaje al exterior, no sólo hay que pensar en el equipaje, en los destinos que queremos recorrer sino también es prioritaria la salud. Sin embargo, son muchos los argentinos que salen del país vía aérea sin ningún tipo de cobertura, pensando que así ahorran un costo que lo pueden invertir después en una excursión o en comida. Grave error.

Más allá de este punto, los que sí optan por una cobertura, deben tener claro que no es lo mismo la asistencia al viajero que el seguro de viaje, dos formatos de cobertura que, por poco, no se parecen en nada. Es elemental, pero no siempre se tiene en cuenta: ante un imprevisto, la asistencia al viajero actúa en el momento en que ocurre el evento. El seguro, en cambio, tiene una efectividad posterior.

Claro está que lo mejor de un seguro es no tener que llegar a usarlo jamás, pero en caso de hacerlo, es clave que sea bueno y ayude a solucionar tu problema con la mayor facilidad. A veces, por ahorrar unos pesos, la cobertura médica que uno elige no es la óptima para el tipo de vacaciones que planea tener. Por eso, De Viaje te da algunas claves para no fallar en la elección:

 

1) Adelanto de dinero

Si contratás un seguro con una elevada cobertura médica y en el momento de necesitarlo debés adelantar dinero de tu bolsillo, de poco te va a servir. Para evitar esto y trabas burocráticas,  lo más recomendable es contratar uno que se haga cargo de los gastos médicos, tanto de las visitas como de transporte y medicamentos. Si no tiene franquicia, bajo ningún concepto tendrás que hacerte responsable de gastos. Salvo una urgencia, ya que deberán adelantar el dinero hasta entrar en contacto con la aseguradora.

 

2) Viaje cancelado

Si bien muy pocas veces suele pasar que uno debe cancelar un viaje, siempre está esa posibilidad, y hay seguros que no lo contemplan.  Por eso es importante que cuente con una cláusula de “anulación” o “cancelación”. Esto significa que, dentro de los límites contratados, tendrás asegurado el reembolso de los gastos del viaje que finalmente no podrás hacer y que proveedores como los de vuelos u hoteles no cubran directamente.

 

3) Que hable castellano

Si uno está pasando un mal momento, por cualquier tipo de dolencia o accidente, lo que menos quiere es sumar un nuevo dolor de cabeza. Si al llamar por teléfono, del otro lado una voz habla en otro idioma, la solución que buscás estará más lejos.  El hecho de llamar y ser atendido en castellano te asegura que serás tratado correctamente y en el lugar más indicado. Es mucho más fácil, sin duda, explicar la situación cuando las dos personas entienden de lo que están hablando. También suma, aunque no todas las compañías lo tienen, que el llamado sea “gratuito”. 

 

4) Para toda la familia

La letra chica muchas veces puede depararnos sorpresas. Hay que averiguar bien, leer todo, y viajar sabiendo que la cobertura es “apta para todo público”. Es decir, que por motivos de edad alguno de los integrantes de la familia quede fuera de los alcances de los beneficios. También, puede pasar, que uno tenga que regresar al país antes de tiempo. Y ahí, las cláusulas de los seguros de viajes pueden generarnos un dolor de cabeza. Por eso es clave que cubra a tu pareja e hijos, y en caso de ser repatriado uno, todos puedan regresar sin costo adicional.

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Fecha de hoy

17/10/2018

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