Europa da un ultimátum a Airbnb

El viejo continente se puso firme con la plataforma de alquileres. Le reclama diferentes propuestas para cumplir la normativa europea de consumidores.

Alquilar un piso para las vacaciones y encontrarte con que la tarifa inicial ha aumentado respecto al precio inicial. Llegar a una casa sin saber si es la residencia habitual de una familia o si pertenece a un despersonalizado fondo con infinidad de propiedades en la ciudad. Mucho de esto es lo que detectó la Comisión Europea (CE) en la plataforma Airbnb.

Por eso el organismo con sede en Bruselas dio un ultimátum a la plataforma de alquileres privados vacacionales Airbnb para que antes de finales de agosto le presente sus propuestas para cumplir la normativa europea de consumidores.

En el caso de que no fueran satisfactorios los cambios en sus políticas propuestos por el propio Airbnb, el Ejecutivo comunitario advierte de que la plataforma deberá hace frente a las “acciones” que puedan tomar las autoridades correspondientes.

“Cada vez más gente reserva su alojamiento vacacional por Internet y este sector está procurando muchas nuevas oportunidades. Pero la popularidad no puede ser una excusa para no cumplir con la regulación europea”, dejó claro la comisaria europea de Consumo, Vera Jourová. La comisaria checa enfatizó que “los consumidores deben poder comprender fácilmente cuánto y en qué concepto pagan” así como “obtener un trato y servicios justos”.

Entre otros puntos, Bruselas considera que Airbnb debe enmendar su política de información sobre el precio final, que va cambiando a lo largo del proceso de reserva, así como dejar igualmente claro desde el principio quién alquila el espacio.

Sobre el precio, los funcionarios comunitarios han examinado las versiones de Airbnb en distintos idiomas y se han percatado de que al ofrecer la tarifa inicial, la empresa no incluye ni su comisión -que puede ir del 6% al 12% del precio base- ni los impuestos locales que se gravan en algunos destinos. Este precio global solo aparece en la última pantalla, cuando el cliente ya está a punto de confirmar la operación.

Asimismo, también le genera preocupación el hecho de que la plataforma pueda decidir unilateralmente sobre los términos del contrato sin haber informado previamente o que se intente evitar que se resuelvan las disputas por las vías tradicionales, más allá de las herramientas de resolución de conflictos del propio Airbnb. Por todo ello, la CE considera que, con los términos actuales, Airbnb no cumple ni con la directiva de prácticas comerciales injustas ni con la de contratos injustos.

El propio Ejecutivo comunitario y las autoridades de consumidores europeas estudiarán las soluciones que presente la plataforma, si lo hace, a finales de agosto. De no ser satisfactorias las propuestas, cada país tomará medidas a nivel nacional a través de sus organismos de consumidores, pues “no existe un órgano a nivel comunitario”, señaló Jourová, que apostó por que las autoridades de los Veintiocho encontrarán “medidas coordinadas” para hacer frente al conflicto.

Jourová aclaró que la CE solo se ocupa de promover que Airbnb se alinee con la legislación europea, sin perjuicio de que países o localidades europeas impongan otras exigencias añadidas

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Fecha de hoy

20/09/2018

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