Qué llevar, que no sobra nunca

Hay pequeños objetos que serán muy útiles y valiosos a la hora de emprender un largo viaje. Te brindamos una serie de ideas prácticas que sabrás agradecer.

A la hora de armar la valija, además de pensar en la ropa y accesorios, hay que tener en cuenta una serie de objetos que pueden facilitar el viaje. Algunos son simples de conseguir pero muy fácil de olvidar, lo que nos puede generar un dolor de cabeza. Otros gadgets, esos pequeños y prácticos dispositivos electrónicos, fueron creados para solucionar problemas de forma ingeniosa y con buen diseño. A continuación una serie de ideas.

 

Fotocopias del pasaporte

Antes de viajar al exterior te conviene sacarle fotocopias al pasaporte y a la visa (si vas a un país que la requiere, como Estados Unidos o Canadá). Si se trata de un país limítrofe, llevá fotocopia del DNI. Si el hotel en el que te hospedás tiene caja de seguridad, guardá el pasaporte y salí a pasear con las fotocopias para evitar pérdidas o robos. Si no hay caja fuerte,

 

Almohada de cuello

Sirve para los vuelos cortos y también para los más extensos porque las almohadas del avión no sostienen la cabeza y el pasajero suele despertarse con dolor de cuello. Con forma de semicírculo, las almohaditas vienen con fundas, abrojos o ganchos para atarlas al bolso de mano, y también hay modelos inflables que no ocupan lugar.

 

Adaptadores

Como hay países en los que se usan enchufes de dos o tres patas, planas o redondas, los adaptadores universales que se venden en las ferreterías representan una solución porque sirven para casi todos los países. Los adaptadores que tienen patas móviles son los mejores porque en Estados Unidos se usan dos patas chatas y paralelas, mientras que en muchos países del continente americano y de Europa se necesitan dos patas redondas. Hay pocas excepciones, como los enchufes de Inglaterra, que figuran entre los más raros.

 

Balanza de valija
Es muy útil, pero para los viajeros que suman millas, aquellos que pasan más tiempo en un avión que en sus casas. La mejor balanza para conocer el peso exacto de la valija –y no pagar exceso por equipaje– es la portátil, que funciona a pila y se puede llevar en los viajes. Trae una correa para atarla a la manija de la maleta y, al sostenerla unos segundos en el aire, el contador digital marca los kilos.

 

Baterías externas

En los vuelos cortos y con poco tiempo de espera, o luego de viajar en aviones sin puertos USB ni enchufes, las baterías externas recargables pueden sacarte de un apuro para avisar que llegaste bien, buscar un mapa o contactarte con alguien que te está esperando. Además, son muy útiles en el viaje para estirar la vida de la batería del smartphone durante el día, que se consume rápido porque sacamos fotos, filmamos videos, usamos las redes sociales y usamos Apps.

 

Bolsas Ziploc

En primer lugar, son las que exigen las normas en los aeropuertos y aerolíneas para llevar envases con líquidos y cremas de hasta 100 ml. Estas bolsas -las mismas que compramos en el supermercado para usar en el freezer, por ejemplo- resultan prácticas porque son bastante resistentes y tienen cierre hermético.  Cuando lleves shampoo, acondicionador, desodorante, protector solar, cremas para el cuerpo o la cara, base de maquillaje o perfumes, guardalos en este tipo de bolsas para evitar derrames que manchen la ropa y despachá todo en la valija.

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Fecha de hoy

16/11/2018

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