Aguas muy relajantes

Unos 2 millones de turistas por año se movilizan en el país para visitar alguno de los centros termales. Sólo Entre Ríos tiene una oferta de 16 complejos.

ENTRE RÍOS

Concordia

El paisaje de naranjales interminables en el nordeste entrerriano, las playas del río Uruguay y del lago de Salto Grande y los campings ribereños son algunas de las propuestas turísticas de Concordia, una ciudad con alma del agua. Además, las muy completas prestaciones de tres complejos animan la oferta termal. El Complejo de Aguas Termales Vertiente de la Concordia tiene nueve piscinas de diferentes dimensiones y profundidades, con temperaturas que oscilan entre los 36º y 44º C. Chorros de agua, puentecitos y detalles pintorescos en madera engalanan sus extensiones, entre veredas de trayectoria ondulada y amplios campos de césped cargados de energía. Entre otros atractivos de la ciudad, hay que tener en cuenta el Jardín Botánico y el Castillo del Parque San Carlos, el Palacio Arruabarrena y los museos de Antropología y Ciencias Naturales y Judío.

Costo: entrada al centro termal Vertiente de la Concordia, $250; de 4 a 10 años y jubilados, $180.

 

San José

Tierra de inmigrantes, San José, vecina cercana de Colón, combina historia con aguas relajantes y una importante gastronomía. El complejo ubicado a 5 kilómetros del centro histórico de la ciudad sobre un predio de 36 hectáreas contiguas a la ribera del río Uruguay, es un ámbito de serenidad, confort y juegos para los más pequeños. Piscina con toboganes y entretenimientos para los niños se suman a las aguas calmas con propiedades bicarbonatadas, cálcicas y sódicas, ideales para tratar afecciones del aparato locomotor y respiratorio, del sistema nervioso y problemas dermatológicos. En total el complejo, muy cuidado y con servicios de spa para despojarse del stress, cuenta en total con una decena de piletas, algunas cubiertas con aguas de 39 grados. Entre ombúes, moras y damascos, uno puede pasar un gran fin de semana.

Costo: entrada para mayores $250; menores de 2 a 10 años $90; jubilados $155.

 

Federación

Desarrollado en un predio de nueve hectáreas a orillas del lago Salto Grande, el complejo tiene preponderancia de jardines y espacios verdes, cuenta actualmente con un paquete de trece piscinas destinadas a distintos usos (recreativo, pasivo y especial). Cuenta con una pileta cubierta de hidromasajes (a 41°C) y otras al aire libre con aguas bicarbonatadas, cloruradas y sódicas a temperaturas de entre 37°C y 39°C. Su espectacular parque está rodeado de hoteles, apart hoteles, cabañas y bungalows. Los baños termales se pueden combinar con caminatas por la costanera del lago de la represa Salto Grande y un paseo en un tren con ruedas hasta Vieja Federación y la Reserva Natural Chaviyú.

Costo: entrada $250; hasta 12 años $120; jubilados $160.

 

MENDOZA

Cacheuta

En medio de los picos de la Cordillera de los Andes, arbustos y cactus, Cacheuta, una pequeña localidad de pasado petrolero de Mendoza, ofrece un hotel con aguas termales y un parque de aventura que pueden disfrutarse todo el año. Ubicado en el departamento de Luján de Cuyo, este centro de aguas humeantes cuenta con varias piletas de piedra con temperaturas que oscilan entre los 32ºC y 42ºC. Sobre la quebrada del río Mendoza, este complejo tiene la particularidad que sus aguas provienen de deshielo, se infiltran a grandes profundidades, elevan su temperatura y chocan con la roca granítica de Cacheuta para volver a la superficie. La absorción de todos los minerales en este proceso, le genera características únicas en el país. Las aguas termales, ricas en bicarbonato, sulfato, calcio y cloruro de sodio, despertaron el interés a principios del siglo pasado de las élites europeas, que en la Belle Epoque llegaban hasta este rincón del mundo para recibir sus efectos benefactores.

Costo: entrada $200. Día de spa termal con almuerzo y máscara de fango en el hotel $930; masaje de media hora, $ 500.

SAN JUAN

Pismanta
A 182 km de San Juan capital y muy cerca de Rodeo, el agua curativa de Pismanta se destaca porque surge a una temperatura de 45º C, tiene propiedades radioactivas, son bicarbonatadas, alcalinas y sódicas. Además, son desintoxicantes y están indicadas para las personas que sufren del hígado, diabetes, reumatismo, gota, afecciones de la piel y respiratorias. El complejo se encuentra enclavado en el Departamento Iglesia, en el corazón de los valles y rodeadas por la precordillera y el macizo andino. Muy cerca de allí está la pintoresca Jáchal, donde es imperdible el Circuito Histórico de los Molinos Harineros.

Costo: la habitación doble con pensión completa, spa, pileta termal en Termas Pismanta, $ 2.700.

 

SANTIAGO DEL ESTERO

Río Hondo

El principal centro termal de América latina está en Río Hondo, donde las aguas ya eran aprovechadas por los Incas. Sus minerales son de gran valor curativo y su uso terapéutico se aplica en afecciones reumáticas y cardiovasculares, el sistema muscular y articular, arteriosclerosis y anti estrés. La temperatura oscila entre los 30° y 65º, y la técnica recomendada es la de baños de inmersión. La ciudad cuenta con más de 170 hoteles de distintas categorías –todos con agua termal–, y vive en festivales artísticos, peñas y el casino, además de museos y lugares históricos. Los imperdibles de la región son la Reserva Natural Tara Inti, el paseo costanero, el parque Agua Santa y el autódromo.

Costo: entrada a las dos piletas públicas de La Olla, gratis. Un hotel con todo incluido por una semana ronda los $20.500 por persona.

 

CATAMARCA

Fiambalá

Enmarcadas por el imponente paisaje de la Cordillera, las aguas del complejo de Fiambalá se concentran en catorce piletones de piedra y si bien surgen en lo alto de la quebrada a 75 grados, en el primero de ellos tiene 52 grados, hasta los 30 grados, que es lo tolerable. Es recomendable para artritis, osteoporosis reumática, fibrosis crónica, soriasis, alergias cutáneas y afecciones respiratorias. El lugar arbolado cuenta con una mini hostería y asadores. La ciudad ofrece sus antiguas casas de adobe y souvenires: vinos, ponchos de llama y vicuña. A unos 60 kilómetros está Tinogasta, una escapada muy recomendable. Cerros multicolores señalan sobre la Ruta Nacional 60 parte de lo que fue el antiguo Camino del Inca que conducía a la chilena localidad de Copiapó, haciendo un lugar para la cultura y la historia en el itinerario turístico de los forasteros que se acercan anualmente.

Costo: entrada, $150; hasta 6 años, gratis; habitación doble con desayuno en la hostería Municipal, $700.

 

JUJUY

Reyes

Se dice que antiguamente el Curaca, jefe de los pueblos andinos, bajaba 130 km desde Casabindo para visitar las aguas sagradas de las yungas, donde sanaba su cuerpo y espíritu. Es por eso que los conquistadores españoles bautizaron como Termas de Reyes a este verdadero paraíso, rodeado de montañas verdes, y que se encuentra bañado por un río que forma caprichosos circuitos. A 19 kilómetros de San Salvador de Jujuy, el agua surge a 50°C de temperatura y son hípertermales, de baja salinidad, sulfatadas y bicarbonatadas sódicas. Se aplican para estimular las defensas, eliminar toxinas y reactivar el metabolismo en reumáticos y alérgicos. Tienen alto poder analgésico, relajante, reconstituyente y calmante de dolores musculares y sedan el sistema nervioso.

Costo: la habitación doble interna en el hotel Termas de Reyes, $2.610; departamento para 4 personas, $4.015.

 

 

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Fecha de hoy

25/05/2018

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