Remar en Puerto Madero, un respiro porteño

El paseo por el Río de la Plata te aleja de los ruidos porteños. Además, una oportunidad para conocer ese barrio.

Desde el Río de la Plata, los imponentes edificios de Puerto Madero, el barrio más lujoso de Buenos Aires, se observan de otra manera y por eso desde hace un tiempo existen los paseos a remo para descubrir algunos de sus secretos. El barrio combina edificios portuarios históricos, construidos con ladrillos y arcos de hierro, con modernos y elegantes restaurantes y rascacielos con paredes de vidrio. Además, en Puerto Madero podrán encontrar diferentes museos y hasta la Reserva Ecológica con acceso al río.

El recorrido transcurre desde el Yacht Club hasta el distinguido Puente de la Mujer, una obra arquitectónica diseñada por Santiago Calatrava al más puro estilo europeo, pasando por la fragata ARA Sarmiento, el primer buque escuela moderno construido en el país en 1897 y convertido en museo en 1964.

Concretamente, la entrada del Río de la Plata al edificado centro de la ciudad proporciona una excusa perfecta para ofrecer otro ángulo de admiración del paisaje urbano del puerto capitalino, diseñado por el comerciante Eduardo Madero a finales del siglo XIX. Fue en 1989 cuando se crea la Corporación Puerto Madero con el objeto de urbanizar las 170 hectáreas del viejo Puerto. Ocho años después, ya se encontraban reciclados ambos lados del dique, unidos por el Puente de la Mujer. Atravesado por los cuatro diques, que le dan una impronta única, el barrio se destaca por su original arquitectura, y constituye una rareza incuso para los porteños.

En aquellos años, la actividad portuaria era esencial, pero la poca profundidad del agua siempre dificultó su viabilidad. Ahora, los edificios y galpones reciclados albergan oficinas, hoteles, restaurantes y viviendas muy cotizadas que llaman la atención del espectador.

Brazada a brazada, son los propios participantes los que impulsan una canoa a través de los diques, buscando una coordinación que, al subir a la embarcación, parece que no va a producirse nunca. Hace dos años ya que el Gobierno de la Ciudad dispuso esta oferta pero el cupo semanal para embarcar -dividido en cuatro turnos con capacidad para diez personas- continúa completándose incluso en la temporada baja del período estival.

Ya pasaron cuatro años desde que se puso freno a la única oportunidad de “navegar” por el río porteño, de la mano de una empresa que ofrecía un recreativo paseo en góndola por los embarcaderos del puerto aunque, ahora, la oferta incluye un factor más "deportivo". En torno a una hora, los participantes, que en su mayoría no cuentan con experiencia en este deporte, deben acostumbrarse al movimiento de los remos para que la barca avance, ya que la diversión es proporcional a las ganas que tengan por aprender.

Una vez que se desembarcó, la zona tiene otros atractivos para conocer. Uno es el buque Museo Fragata Sarmiento, botada en 1897 y que fue una de las más adelantadas de su época. Declarada Monumento Histórico Nacional y museo de los viajes y misiones oficiales que realizó en 1962, cuenta con un casco de acero forrado en madera y chapa de cobre, tres mástiles y un imponente mascarón de proa con la efigie de la República Argentina. 

En tanto, la historia de los inmigrantes que llegaron a la Argentina desde Europa, Asia y África en el siglo XIX y la de quienes continúan llegando desde toda Sudamérica hasta hoy tienen su lugar en el Museo Nacional de la Inmigración, creado en 1974. Mientras que el Museo de Calcos y Escultura Comparada "Ernesto de La Cárcova", considerado el más importante de su género en Sudamérica, exhibe piezas que representan las manifestaciones escultóricas más destacadas de la cultura sumeria hasta el Renacimiento, tanto en relieve como en escultura de bulto.

Finalmente, hay que dejarse un momento del día para caminar y desenchufarse del ruido de Buenos Aires en su Reserva Ecológica. Aunque parezca de no creer, a comienzos del siglo XIX en esta área funcionaba un balneario y los ciudadanos disfrutaban bañándose en el río. Pero el crecimiento de la ciudad y su contaminación hirieron al río y lo hicieron insalubre. Hacia 1986 fue recuperada la zona y creada la reserva. Con sus 350 hectáreas, es el mayor espacio verde porteño y uno de los paseos preferidos para caminar, andar en bicicleta, trotar o pasar el día en familia durante el fin de semana.  

 

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Cuánto cuesta

Ba Remo funciona miércoles y domingos a las 10.45 y a las 12.15. El punto de encuentro es el Yacht Club Puerto Madero, dique 4. Y el costo es de $150.

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Fecha de hoy

17/10/2018

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