Tierra de cañones, caudillos y cóndores

Las bellezas naturales e históricas de la provincia son un imán para los miles de viajeros que llegan hasta aquí con ganas de sorprenderse. Un paseo por sólo algunos de los sitios más elegidos.

En medio de su naturaleza indómita y sus milenarios secretos, la provincia de La Rioja apuesta con itinerarios, paseos y excursiones a que los viajeros recorran tanto capital como el interior, para así disfrutar de la magnificencia de cordones montañosos y el cincelado colorido que las transforma en únicos, donde los tonos ocres y rojizos despiertan curiosidad y encanto.

En la capital riojana, punto de inicio para cualquiera de los corredores turísticos, múltiples opciones hacen de la estadía la mejor elección. A pocos kilómetros del centro comercial, Dique Los Sauces y el túnel por el corazón de la montaña, muestran el legado de la naturaleza, donde el contraste de colores desentraña la creación sin imperfecciones.

Desde Cerro “El Morro”, la sensación de estar en contacto directo con las nubes a través de vuelos en parapente y strike, que permite a cualquier pasajero conocer la ciudad desde lo más alto, haciendo para chicos y grandes una experiencia única e inolvidable.

Recorrer los distintos edificios que denotan la heredad española y las corrientes constructivas que dejaron en la “Ciudad de los Naranjos” el resplandor colonial, mientras el campanario de la Basílica Menor de San Nicolás de Bari, y demás iglesias, anuncian la hora que va transcurriendo.

Otro de los sitios de esta provincia nos conecta con una ave muy especial. Los cóndores andinos hacen de esta experiencia, el mayor atractivo para disfrutar en familia en Sierra de los Quinteros y la Quebrada como su hábitat natural. A 180 km desde la capital provincial, atravesando Ruta Nacional 38 e ingresando en Punta de Los Llanos, comienza el camino hacia una experiencia única tras cruzar la localidad de Tama, centro urbano y cabecera del Departamento Ángel Vicente Peñaloza, donde la historia signó páginas de la proeza de caudillos como “El Chacho” en su lucha por el federalismo.

Posta Los Cóndores alberga al turismo que llega con el objetivo de descansar y disfrutar del paisaje que no admite el pasar de las horas, donde el conteo del reloj quedó detenido con el propósito de vivir una experiencia inigualable. En cabalgata o caminando se accede a Quebrada de Los Cóndores en Sierra de los Quinteros, cuyos macizos custodian celosos a estas aves en su vuelo.

Uno de los pocos apostaderos donde su lugar de avistaje se encuentra por encima de sus dormideros. Así se transforma en uno de los sitios más impresionantes, convirtiéndose en un mirador de enormes bloques de piedra sobre un hondísimo precipicio con vista hacia el este y, a cuyos pies, discurre el río Los Chocallos. Y, al regreso de la excursión a lomo de caballo o tras el senderimo, el calor del hogar que transforma en calidez absoluta el comedor de La Posta, donde la cena aguarda la salida de la comida en el horno de barro. La amabilidad y cordialidad al promediar cada jornada, son el mayor condimento por la visita recibida.  

Tierra de color

Para el norte y sobre Ruta Nacional 40, San Blas de Los Sauces es integrada por una serie de pequeños pueblos que otorgan un encanto a este Departamento caracterizado por la producción y una Ciudad de Piedra que atesora la cultura originaria en el Sitio Arqueológico de Hualco, con el templo construido íntegramente en adobe en 1748, que fue declarado Monumento Histórico Nacional.

Hacia el noroeste se alza la Mina La Mejicana, ubicada en el Cerro Famatina a 4.600 metros sobre el nivel del mar, donde se puede recorrer el Cañón del Ocre que asciende por el piedemonte angosto y de estrechas quebradas por donde se discurre el río amarillo, proveniente de la mina. El ascenso se realiza en vehículos 4x4, ya que por momentos se transita por el lecho del río.

De ahí a Chilecito, en el Valle Antinaco Los Colorados, segunda ciudad en importancia económica de la provincia, donde capitales ingleses construyeron el histórico Cable Carril que a través de vagonetas de 500 kilos transportaba minerales hasta su base de la mina. Vuelta al Pique, es otro de los lugares dignos de ser descubiertos, y llegar a la Mina del Oro en recorridos en 4 x 4 o trekking.

Justamente Los Colorados, a 100 km de Chilecito, es otra de las paradas obligadas. Tierra con aires ferroviarios y en medio de vías abandonadas allá por los años 70, las menos de cien personas que viven allí transmiten historias repletas de épica. Circuitos con grandes bloques de piedra de hasta 90 metros de altura, con miradores naturales y curiosas geoformas, que albergan restos arqueológicos y la histórica Cueva de Peñaloza, son algunos de los atractivos que sorprenden al turista. También hay petroglifos, jeroglíficos, dibujos y marcas en la piedra de los antiguos diaguitas, aguades y cafayanes, que dejaron allí su testimonio.

Siguiendo la Ruta Nacional 40, Cuesta de Miranda, imponente obra de ingeniería vial, une los Departamentos Chilecito y General Felipe Varela, paisajes sorprendentes entre curvas y contracurvas.
En tanto, en Villa Unión -centro de servicios más importante del Valle del Bermejo-, se encuentra el punto donde se vinculan las rutas que conducen al Parque Nacional Talampaya hacia el sur, y a la Reserva Laguna Brava hacia el norte, además de diferentes atractivos locales que llevan a conectarse con la naturaleza y la cultura de antaño.

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Fecha de hoy

12/12/2017

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